La mañana transcurría sin mayores novedades. Al llegar a casa sorpresa nada grata me llevé al ver que había señales de la visita de unos intrusos, unos "rateros".En el trayecto aproveche para llamar a nuestro querido cuerpo de vigilancia (estoy siendo sarcástico) que más bien parecen una replica de algún policía chiflado.
Me sorprendí al ver que llegaban en al menos 3 minutos, y no era una patrulla eran como 4, en fin sólo faltaron las donas y el café para hacer de aquello toda una "pachanga".
Después de recorrer la casa haciendo preguntas de las cosas de valor que faltaban, todos los ahí reunidos después de vacilar y recibir un par de reportes de sospechosos en la radiofrecuencia de las unidades, decidieron retirarse.
Mientras tanto y con el paso de los días, olvidar o comprar un sofisticado sistema de seguridad? Algo se deberá hacer. En lo que corresponde a la autoridad, realmente existe? Existe a su modo...y la impunidad brilla en toda sus formas.
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